Antes de viajar a Japón por primera vez había leído mucho acerca de la excelente educación y la amabilidad del pueblo japonés, pero hasta llegar allí y comprobarlo con mis propios ojos no podía imaginar que pudiera llegar a tanto. He viajado a muchos paises y he encontrado gente más amable y menos amable en todas partes, por ejemplo los irlandeses me parecen también muy amables además de simpáticos, pero creo que nunca he encontrado a nadie como a los japoneses.
Os voy a contar algunos ejemplos de esta amabilidad que me sucedieron a mi la primera vez que fui a Japón.
Recuerdo que estando perdidos en el metro de Tokyo, con un mapa en la mano y discutiendo qué línea debíamos tomar, una señora de unos 45 años, acompañada de sus dos hijos adolescentes nos preguntó en el poco inglés que sabía si estábamos perdidos y cuál era el lugar al que nos dirigíamos. Tras explicárselo la mujer decidió montarse con nosotros y sus hijos en el tren y nos llevó hasta el sitio aunque ellos no iban en esa dirección. La mujer charló con nosotros amigablemente lo que su inglés le permitió durante el trayecto.
Otro día, en Kyoto, estábamos buscando un templo (ahora no recuerdo cuál) y siguiendo el mapa nos metimos en una zona residencial. Allí no había un alma a quien preguntar y en el momento más oportuno apareció una señora de unos 60 años montando en bicicleta con las bolsas de la compra en la cesta. Le preguntamos por el templo, pero ni la señora hablaba inglés ni nosotros japonés, le señalamos el templo en el mapa, aparcó su bici, nos tomó del brazo y nos llevó hasta la puerta del templo. No penséis que estaba a la vuelta de la esquina, estuvimos unos 10 minutos caminando hasta llegar.
También en la pequeña ciudad de Takayama nos pareció algo similar. Entramos a cenar algo en un pequeño restaurante y después de la cena le dijimos al camarero que queríamos probar un sake típico de la ciudad. El chico nos dijo que ya iban a cerrar y que allí no tenían muchos sakes que degustar, pero que en cuanto terminásemos de cenar nos llevaría gustoso al bar de un amigo suyo para probarlo. Dicho y hecho, el muchacho nos llevó hasta allí, pero al llegar descubrió que el local estaba cerrado, así que se tomó la molestia de llevarnos a otro bar, nos dejó en la puerta y volvió a su restaurante. En el bar donde bebimos el camarero era muy simpático y hablaba bien inglés. Nos explicó que hay muchísimos tipos de sakes y nos preguntó nuestros gustos para ofrecernos el adecuado. Yo tomé uno dulce que estaba buenísimo. También nos preguntó por qué creíamos nosotros que había tentos Españoles en Japón ultimamente, 'Japón está de moda en España' le dije para hacerle reír y se quedó sorprendido. Le expliqué que a algunos nos llama muchísimo la atención su cultura y el me correspondió contándome que a los japoneses les suele gustar mucho España y que él particularmente había visitado Madrid y Barcelona y le habían encantado.
Estas son sólo algunas anécdotas, como véis los japoneses son de lo más amable y amigables que me he encontrado nunca. Por supuesto hay gente amable en todas partes, pero los japoneses se llevan la palma.